-¿Qué trabajas, herrero? -¡Una cadena!
-¡Cadena que tal vez lleve un hermano!
-¿Dónde vas, pescador? -La mar serena
mí red de hermosos peces veré llena...
-Ve, tráelos al banquete del tirano.
-¿Qué aras, labrador? -La tierra dura
Donde florecen el café y la caña.
-¡Vana es tu industria, tu afanar locura!
Para ti es la fatiga y la amargura,
¡El oro y las cosechas son de España!
-¿Qué corta, leñador, tu hacha pesada?
-¡Árboles de vigor y pompa llenos!
-¡Detente, que la patria está enlutada;
A cada golpe de tu mano osada
Hay un cadalso más y un árbol menos!
-Di, ¿qué meces, mujer, en esa cuna?
-¡Un niño! En él mis ojos siempre clavo.
-Pese, oh madre infeliz, a tu fortuna
Desvelada te encuentran sol y luna,
Y al fin le das al déspota otro esclavo.