I Mi tojosa adormecida, Delicada perla enferma, ¿,Qué padece mi tojosa? ¿Quién me oscurece mi perla? - Cada vez que en mis mejillas La color partida veas, Es que a teñir ha venido Acá en mi seno a otra perla. Cada vez que tu tojosa Las dormidas alas cierra, Es que a un niño, acá en mi seno, Está cubriendo con ellas. II Como una perla dormida Sobre su concha de nácar, De mi Carmen sobre el seno, Nuestro niño dormitaba. Y abrió de pronto los ojos, Carmen, mi concha de nácar, Y dijo ¡cuánto daría Porque en esta vida larga Durmiese siempre mi perla Sobre su concha de nácar! III Dentro del pecho tenía Una espléndida vivienda; Cuantos a mí se asomaban, Decían ¡vivienda espléndida! Poblábame mi palacio Fe en mujer: sentí con ella Como si en la espalda floja Fuertes alas me nacieran. - Me desperté una mañana; Vi las dos alas por tierra; Me palpé dentro del pecho Las ruinas de mi vivienda. Desde entonces pasar miro Pueblos y hombres en la tierra Como estatua que sonríe Con sus dos labios de piedra.
José Martí
III Martí, alude aquí al abandono que hizo su mujer de la casa.