Pinta mi amigo el pintor Sus angelones dorados En nubes arrodillados Con soles alrededor. Pínteme con sus pinceles Dos angelitos medrosos Que me trajeron piadosos Sus dos ramos de claveles.
José Martí
Martí envío estos versos, a las dos pequeñas hijas de BenJamín J. Guerra, Francisca y Ubaldina, en agradecimiento por unas flores que le trajeron cuando se encontraba enfermo en New York en 1892 ó 1893.