Dice el coral envidioso, un coral rosado y fino: - "Yo sé de un coral divino, sé de un coral más hermoso." La virgen del gran pintor dice con triste querella: - "Sé de una virgen más bella, la virgencita de Ibor." Hay dolor; si pone en ti dolor alguno su mano, dile: "Yo tengo un hermano que está velando por mí."
José Martí
28 de noviembre de 1891