En mis desgracias, noble amigo, viste ¡Ay! mi llanto brotar; si mi tirano Las arrancó de mi alma, tú supiste Noble enjugarlas con tu amiga mano, Y en mis horas de lágrimas, tú fuiste El amigo mejor, el buen hermano. Recibe, pues, con el afecto mío, Este pobre retrato que te envío.
12 de Junio de 1869