Y a ti qqué te traeré? No las punzantes Lágrimas que, del pecho en que ora brilla El sol al cabo, huéspedes constantes, Nunca dejaron sola mi mejilla. ¿Qué te traeré? No flores, niño amado. ¿Dónde, ¡oh triste de mí!, la florecida Rama hallaré, si viven a tu lado ¡Ay! las únicas flores de mi vida'? Decidme, ¡oh mayo, oh nuevo sol, oh amigos! ¿A aquel lirio del valle, a aquella mía Pálida estrella - ¡oh de mi mal testigos Y de cuánto lloré! - qué llevaría¡ La tierra toda, ya en verdor se extienda, Ya el sol la dore, en su alto trono fijo, No tiene oro ni flor, no tiene ofrenda Digna de un padre al túmulo de un hijo. ¡Oh lindo sol, oh blanda luz, oh palma De un valle triste! ¡Vuelve a ser testigo De esta resurrección! ¡Te traigo fu alma, Que desque el vuelo alzó, vive conmigo!
1884