En estas pálidas tierras, ¡Oh niña!, en silencio muero. Como la queja deshonra, Yo no me quejo. Del mutuo amor de los hombres El magnífico concierto, De la pasión - nuestra vida - No escucho el eco. Como una bestia encorvada, A un yugo vil, aro, y ruego, Y como un águila herida Muero en silencio.
José Martí
1884